El deterioro que estamos viviendo como sociedad en varios aspectos, parece no tener piso. A los innumerables problemas que vivimos cada semana, se suma ahora una práctica lamentable, extendida y por sobre todo, bastante cara para las víctimas.
Un grupo de muchachos (no se sabe si son mayores o menores) ha adoptado como actividad el romper parabrisas o vidrios de vehículos durante la noche. Poco importa si los mismos están en la vía pública (ahí son presa más fácil) o si se encuentran en garages abiertos o con rejas. En los últimos días nos han reportado al menos media docena de este tipo de situaciones. Rompieron el parabrisas de un automóvil en calle Larrañaga, otro en calle Lavalleja, uno más que se encontraba dentro de un garage con rejas en calle Baltasar Brum y en otro caso la rotura de un vidrio lateral en Santa Bernardina. En ninguno de los hechos mencionados se realizó denuncia policial. Los propietarios de los vehículos procedieron a reparar los vidrios asumiendo el costo correspondiente. Solo en un caso se constató el hurto de elementos desde dentro del vehículo. En los restantes parece ser que el único móvil de los vándalos era provocar daño. Un parabrisas de un vehículo colocado, tiene un costo en Durazno de entre 2500 y 5000 pesos dependiendo de la marca y el modelo del automotor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario